Esta entrada tiene como enfoque un analisis de un fragmento en particular, desde "El Jueves Santo Llegó con una noticia que había de hacer época en los anales de Vetusta"...hasta: "Una hora antes de obscurecer salío la procesión del Entierro de la Iglesia de San Isidro".
Este fragmento empieza con una conversación entre la marquesa, algunas amigas suyas y Obdulia, en la que están contando de un "bombazo" que iba a pasar. Ana había decidido de vestirse de nazareno para la proseción del Viernes santo. Como ya podemos imaginar, ella recibe mucha crítica de los otros personajes, dado que la mayoría no están de acuerdo con el hecho de que va a ir "descalza" <Obdulia>, a un día religioso. Esto es muy típico del carácter de Ana; como ya sabemos es una mujer infiel y comete adulterio de manera frecuente. Además, ella ya había prometido al Magistral que iba a mostrar su fidelidad, femeninidad y respeto.
Como ya he destacado, la comunidad oponen su decisión, debido al hecho de que su vista es muy influída por la sociedad en la que viven- en la que la Iglesia y sus valores y pensamientos predominan. Como una "regla", en esta sociedad, suelen criticar a los que no siguen las "normas sociales", inoficiales, establecidas por la sociedad en la que vive. Evidentemente, Ana es una mujer que no conforma con lo que espera ni quiere la sociedad; es muy independiente, falta respeto y lo que hace es intentar de estar fuera de la conformidad y las reglas impuestas, o sean inoficiales.
¿cuándo ha visto Ana que una señora fuese en el Entierro detrás de la urna con hábito, o lo que sea, de nazareno…?
Para concluir, en este fragmento hemos visto elementos que destacan la importancia de la Iglesia y la religión, la crítica de los ciudadanos y como el personaje de Ana refleja todo lo contrario de lo que quiere la sociedad y la época en la que vive.
martes, 24 de junio de 2014
domingo, 22 de junio de 2014
Don Juan Tenario
El genio de Zorrilla como poeta se advierte en la fluidez y
musicalidad de sus versos, estos están inspirados en leyendas medievales y de
la época imperial.
Destacó más en la épica con largos poemas narrativos. Su
poesía fue publicada en varios libros, el primero fue “Poesía” (1837), que se
fue ampliando hasta 1940, después escribió una serie de leyendas españolas
escritas en verso.
Zorrilla fue un autor dramático que consiguió al publico,
gracias a los esquemas teatrales del Siglo de Oro Español, y manteniendo la
intriga hasta el final de la obra, que es cuando se resuelve.
Entre sus obras más destacadas están: “El puñal del Godo”
1843 y “Don Juan Tenorio” 1844.
Nosotros nos vamos a centrar en la obra “Don Juan Tenorio”:
El autor se basa en un personaje ya existente en la
literatura, Don Juan presente en la obra “el burlador de Sevilla” de Tirso de
Molina.La grande novedad en su obra es el personaje de Doña Inés que hace
posible la salvacion de un libertino.
La acción sucede en Sevilla a mediados del siglo XVI durante
el reinado de Carlos I
El drama se divide en dos partes que se desarrollan en una
sola noche cada una. Entre la primera y segunda parte transcurren 5 años.
Durante las fiestas de carnaval en Sevilla, se reúnen Juan Tenorio y Luis Mejía. Ambos han estado durante un año
luchando en el extranjero y durante este
tiempo habían apostado quien de los dos sería más malvado. Don Juan vence pues
ha matado a más hombres y ha conquistado más mujeres que Luis. Sin embargo Mejía no acepta la derrota
y le pide a Don Juan que para ser declarado vencedor tiene que unir una monja
a sus conquistas .
D. JUAN:
“Desde una princesa real
a la hija de un pescador,
¡oh!, ha recorrido mi amor
toda la escala social.
¿Tenéis algo que tachar?”
D. LUIS:
“Sólo una os falta en justicia.”
D. JUAN:
“¿Me la podéis señalar?”
D. LUIS:
“Sí, por cierto: una novicia
que esté para profesar.”
D. JUAN:
“¡Bah! Pues
yo os complaceré
doblemente, porque os digo
que a la novicia uniré
la dama de algún amigo
que para casarse esté.”
Don Juan acepta y además incluye también en la nueva apuesta a la novia de Luis Mejía
. La conversación es escuchada por don Diego –padre de Don Juan- y don Gonzalo
– padre de la novicia doña Inés, quien pretendía acordar con don Diego el matrimonio de sus
respectivos hijos-. Tras escuchar las
barbaridades que ha cometido Don Juan, D. Gonzalo, con la aprobación de Don
Diego, rompe el compromiso de
matrimonio.
Durante toda la noche Don Juan se dispone a lograr las dos
conquistas y Luis Mejía, a su vez,
intentará evitarlo. Primero Don Juan va a la casa de la novia de Mejía, pero éste se enfrenta con Don Juan y se lo
impide; después Don Juan va a buscar a la novicia a su convento. Aquí es donde
gracias a la intervención de Brígida en el papel de medianera o alcahueta, la
novicia Inés muestra interés por Don Juan, pero sin ceder a sus encantos.
Durante este primer encuentro, doña Inés cae
en los brazos de Don Juan quien aprovecha para raptarla y
llevársela hasta su villa. Allí es donde
logra enamorarla.
DOÑA INÉS:
“ No sé; desde que
le vi,
Brígida mía, y su nombre
me dijiste, tengo a ese hombre
siempre delante de mí.
Por doquiera me
distraigo
con su agradable recuerdo,
y si un instante le pierdo,
en su recuerdo recaigo.
No sé qué
fascinación
en mis sentidos ejerce,
que siempre hacia él se me tuerce
la mente y el corazón;
y aquí, y en el oratorio,
y en todas
partes advierto
que el pensamiento divierto
con la imagen de Tenorio.”
Finalmente, Luis Mejía (que había advertido al padre de
Inés) llega junto con don Gonzalo, hasta
la casa de Don Juan para liberar a la novicia, pero en la lucha, Don Juan mata a los dos y tiene que huir para
escapar de la justicia.
EN LA SEGUNDA PARTE
Han pasado cinco
años. Don Juan ha estado en Italia (Napoles). Cuando regresa a su casa descubre
que han muerto su padre y doña Inés. Su padre, antes de morir, desheredó a su
hijo y mandó construir en su casa un cementerio en honor a las victimas
causadas por Don Juan.
Don Juan se ríe de todo esto y sigue mostrándose sin
respeto.
En un momento, cuando Don Juan se queda solo, la estatua de
doña Inés toma vida y le habla. Le pide que
se arrepienta de sus pecados para que puedan estar juntos en el cielo
(ahora es doña Ines la que ha hecho una apuesta
con Dios y ha apostado su propia alma para poder salvar la de Don Juan
si logra que se arrepienta de sus pecados). Don Juan cree que todo es una
ilusión de su imaginación, y, a despecho, se dirige hasta la estatua de don
Gonzalo para invitarle a cenar esa misma
noche a su casa .
Cuando Don Juan con otros dos amigos están en la cena, aparece la estatua de don Gonzalo que le anuncia que
pronto va a morir. Sólo Don Juan puede ver la estatua por lo que piensa que sus
amigos se están burlando de él. Luchan y Don Juan muere.
En el acto final Don Juan està en el cementerio, esta vez
como espectro pues ha muerto en el duelo anterior. Se vuelve a aparecer
la sombra-fantasma de doña Inés que le pide que se arrepienta y que por amor
trate de salvar su alma pecadora, Dios tendrá misericordia y al fin, en la otra
vida, los dos amantes podrán estar juntos.
Don Juan lo hace y termina la obra con la unión de las dos almas
enamoradas que juntas ascienden la cielo.
DOÑA INÉS:
“Yo mi alma he dado por ti,
y Dios te
otorga por mí
tu dudosa salvación.
Misterio es que en comprensión
no cabe de criatura,
y sólo en vida más pura
los justos comprenderán
que el amor salvó a don Juan
al pie de la
sepultura.”
El tiempo en el drama está justificado por las necesidades de la intriga
y la acción por eso los hechos suceden en una sola noche en cada acto, por otro
lado era necesario que pasara un largo periodo de tiempo para que Don Juan tuviera que enfrentarse a su
destino, viera su casa convertida en un cementerio y también para que el amor
entre él y doña Inés resultara más real, puro y duradero.
Llama la atención la
gran cantidad de escenas fantásticas e
irracionales del drama, como la primera del segundo acto de la Segunda Parte,
cuando la estatua de don Gonzalo entra en el comedor de Don Juan sin abrir la puerta cerrada (La estatua de Don
Gonzalo pasa por la puerta sin abrirla, y sin hacer ruido). O cuando la estatua de doña Inés toma vida y
habla.
Don Juan Tenorio es un personaje egoísta e inmoral pero
también fiel a su palabra, romántico y emotivo. Al principio es un hombre
extraordinario que se enriquece y se crea una gran fama por sus hazañas pero al
transcurrir la obra se torna como un hombre truhán y pendenciero. Tiene un gran
don de palabra con el que conquista a las mujeres. La única meta que tiene en
su vida era conquistar a todas las mujeres posibles para luego dejarlas pero acaba enamorándose de Doña Inés .
Otro de los aspectos temáticos mas estudiados en la obra es
la conversión final que sufre el héroe. Hasta el estreno del Don Juan
Tenorio, los héroes románticos eran seres marginales, llenos de valor y arrogancia,
capaces de sentir con una fuerza superior a la del resto de los mortales y
estaban también perseguidos por un destino fatal, pero ninguno se arrepiente de
su forma de vida. Se quejan de su destino, protestan contra la injusticia del
mundo en que les ha tocado vivir, pero no se arrepienten. Sin embargo, Don Juan al final es capaz de
arrepentirse de sus pecados, de reconocer sus errores y todo por el amor de
doña Inés.
La crítica ha interpretado esta conversión del héroe como la
transición de un héroe romántico a un modelo de caballero burgués. Es decir,
Don Juan pasa de ser un hombre que transgrede las normas sociales, alguien que
vive libre al margen de la sociedad y sus reglas, para terminar aceptando el
orden familiar y moral-religioso
representativos de la sociedad
burguesa.
Doña Inés. Representa la heroína romántica . Hermosa, joven,
dulce, fiel, pero a la vez rebelde y con personalidad. Es capaz de oponerse a
los deseos de sus padres por seguir su amor. Presenta un cambio significativo
respecto a la heroína de otras obras románticas y es que se muestra también
como una mujer que interviene en el destino del héroe, es este caso evitando
que vaya al infierno por sus crímenes y que, en cambio, suba al cielo.
el amor es el sentimiento principal ya que todos los hechos
se mueven por él. Juan Tenorio empieza la obra siendo un rufián y confundiendo
el amor con el placer pero se acaba enamorando de Doña Inés y en la hora de su
muerte se da cuenta de que estaba equivocado y pasa el resto de la eternidad
con ella. No solo está presente en torno a estos dos personajes si no que
también se muestra el amor padre-hija en el caso del comendador y el amor entre
Doña Ana y Don Luis.
El estudiante de Salamanca.
El estudiante de Salamanca
José de Espronceda
Este poeta y revolucionario fue uno de los más grandes
románticos españoles, el más popular del siglo XIX. Su vida integra la rebelión
moral y la política, y su estilo se caracteriza por las imágenes arrebatadas y
la permanente contradicción de dos estados anímicos: la exaltación y el
desaliento.
La primera parte comienza con una descripción de Salamanca y
de Don Félix de Montemar (éste será la representación de don Juan). Don Félix
enamora a doña Elvira, le quita su honra, se cansa de ella y la deja. Desde el
primer acto don Félix desafía a Dios; parece no creer que exista un infierno.
En la segunda parte Doña Elvira le escribe una carta a su
amado don Félix, al terminar la carta muere por tanta pena y dolor.
En la parte tercera Don Félix está jugando a las cartas, está
perdiendo el juego y apuesta el retrato de pedrería. Don Félix no muestra
importancia alguna por la dama que en está en el retrato, de hecho dice que la
vende:
“Eso a vos no importa
nada.
¿Queréis la dama? Os
la vendo”
Momento en el cual
aparece don Diego de Pastrana, hermano de Elvira y desafía a duelo a don Félix
para vengar la muerte de su hermana.
En la ultima parte Don Diego muere a manos de don Félix. Vuelve
aparecer la imagen de Jesús, pero don Félix no muestra temor. Poco después de
la muerte de don Diego aparece una mujer vestida de blanco y don Félix le
ofrece su compañía, éste intenta hablar con la mujer, pero la misma no le
responde, entonces decide seguirla para saber quien era esa hermosa mujer y
hacia adonde se dirigía. Don Félix se enfrenta a Dios, momento en el cual se le
quita su rebeldía. Para sorpresa de don Félix la mujer lo guía hasta el
cementerio, pero su curiosidad era tan grande que continuó persiguiéndola. Esta
mujer lo ha llevado hasta una capilla en la cual don Félix contempla su propio
entierro rodeado de esqueletos. Los esqueletos danzaban y decían que eran
marido y mujer, que ya podía quitarle el velo a la novia, y cuando éste lo hace
se queda pasmado al ver que era doña Elvira.
Al describir a Elvira la presenta como el prototipo de mujer
romántica, por sus ojos lánguidos, por su timidez e inocencia, por su
irremediable abandono amoroso y por su locura final. Esta obra incluye todos
las características románticas, por lo que es una de las mejores
representaciones del Romanticismo español.
Varios temas de los usados forman ya parte de la tradición:
la locura del protagonista, la ronda espectral, la visión del propio entierro y
la mujer transformada en esqueleto.
Es un impresionante poema de la noche y de la muerte, el
tiempo en el que transcurre se sitúa entre la medianoche y el amanecer. Muestra
una romántica concepción del amor. Tiene una versificación polimétrica que está
íntimamente relacionada con las variaciones del tema, unos cambios de métrica y
ritmo condicionados por el contenido. En los momentos de más tensión los versos
son más cortos lo que da la impresión de que la acción transcurre más deprisa.
Otros momentos como los de euforia, énfasis, melancolía y la lóbrega danza fúnebre
los versos también son diferentes.
El autor rompe con la cronología lineal, propia de la vieja
literatura, acaba con la secuencia temporal del relato y desarrolla una
formulación romántica del conflicto entre la felicidad y la desdicha, entre la
realidad y el sueño de una perdida felicidad inocente.
La Regenta
La Regenta es una novela realista, con toques naturalistas.
Su autor es Leopoldo Alas Clarín (Zamora 1852- Oviedo 1901) que,a través de sus artículos, reivindicaba la
renovación literaria e ideológica de España.
“La Regenta” se
escribió ente los años 1884 y 1885. Esta novela se origina debido a dos
circunstancias sociales que se dan en la segunda mitad del siglo XIX:
La primera es el ascenso al poder por parte de la burguesía.
La segunda circunstancia fue debida a la aparición de una
nueva sociedad urbana, consecuencia de la industrialización.
A través de “La Regenta” su autor critica los prejuicios y
la hipocresía de la sociedad de su época y hace una importante denuncia de la
represión de una religión (el cristianismo) que frustra a sus protagonistas.
Clarín hace un retrato psicológico
detallista de los lugares donde se mueven los personajes de su obra. Para ello
utiliza un estilo muy cuidadoso y riguroso.
En la obra aparecen descripciones muy parecidas a las
costumbristas , sigue la escuela naturalista a la cual pertenece esta novela y
se puede considerar como el máximo exponente
en España.
Concretamente comentamos el capitulo XXVI que encontramos en
la segunda parte de la obra; el autor nos cuenta que la Regenta decide
participar a la procesion del Viernes santo como penitente porque se siente
culpable por haber bailado con Don Alvaro Mesìa.
Ana toma una decisión sin tomar en consideracion la voluntad
de su marido aunque esta mal visto por él y por el pueblo (estamos en una época
en la que la voluntad del marido es màs importante de la que la mujer)
“ El caso es... que
cuando yo creía tenerla dominada, cuando yo creía que el misticismo y el Provisor eran agua pasada que no movía
molino... cuando yo no dudaba de mi poder discrecional en mi hogar... a lo
mejor ¡zas! mi mujer me viene con la embajada de la procesión..”
“-¿Y el pobre calzonazos dio su permiso? -dijo Visita,
colorada de indignación-. ¡Qué maridos de la isla de San Balandrán!”
Por otro lado la reacción de la burguesia es de critica y no
sabe asimilar esta decisión :
“ La Marquesa no acababa de santiguarse. «Aquello no era
piedad, no era religión; era locura, simplemente locura. La devoción racional,
ilustrada, de buen tono, era aquella otra, pedir para el Hospital a las
corporaciones y particulares a las puertas del templo, regalar estandartes
bordados a la parroquia; ¡pero vestirse de mamarracho y darse en
espectáculo!...».”
“Pero, señores, señores, digo yo -repetía doña Rufina-
¿cuándo ha visto Ana que una señora fuese en el Entierro detrás de la urna con
hábito, o lo que sea, de nazareno?...”
Ademas se encuentra el interes por la ropa (en aquella epoca era importante y
marcaba las diferencias entre las clases sociales)
“-¿Y el
traje? ¿cómo es el traje? ¿sabe usted...?
-¿Pues no he de saber? -contestó doña Petronila, orgullosa
porque estaba enterada de todo-. Ana llevará túnica talar morada, de
terciopelo, con franjamarrón foncé...
-¿Marrón foncé? -objetó Obdulia-... no dice bien... oro
sería mejor.
-¿Qué sabe
usted de esas cosas?... Yo misma he dirigido el trabajo de la modista;
Ana tampoco entiende de eso y me ha dejado a mí el cuidado de todos los
pormenores.
-¿Y la túnica es de vuelo?
-Un poco...
-¿Y cola?
-No, ras con ras...
-¿Y calzado? ¿sandalias...?
-¡Calzado! ¿qué calzado? El pie desnudo...
-¡Descalza!
-gritaron las tres damas.”
La religion toma una posición importante en cuanto la opinión
del marido esta debajo de la fé ,del honor y sobre todo de la promesa que ella habia
hecho
“-…Ana le ha hecho comprender que se trataba de un voto
sagrado, y que impedirle cumplir su promesa sería un acto de despotismo que
ella no perdonaría jamás...”
“Recordaba que de rodillas ante el Magistral le había
ofrecido aquel sacrificio, aquella prueba pública y solemne de su adhesión a
él, al perseguido, al calumniado. Se le había ocurrido aquella tremenda traza
de mortificación propia en la novena de los Dolores, oyendo el Stabat Mater de
Rossini, figurándose con calenturienta fantasía la escena del Calvario, viendo
a María a los pies de su hijo, dum pendebat filius, como decía la letra. Había
recordado, como por inspiración, que ella había visto en Zaragoza a una mujer
vestida de Nazareno, caminar descalza detrás de la urna de cristal que
encerraba la imagen supina del Señor, y sin pensarlo más, había resuelto, se
había jurado a sí misma caminar así, a la vista del pueblo entero, por todas
las calles de Vetusta detrás de Jesús muerto, cerca de aquel Magistral que
padecía también muerte de cruz, calumniado, despreciado por todos... y hasta por
ella misma... Y ya no había remedio, don Fermín, después de una oposición no
muy obstinada, había accedido y aceptaba la prueba de fidelidad espiritual de
Ana; doña Petronila, a quien - ya no miraba como tercera repugnante de
aventuras sacrílegas, se había ofrecido a preparar el traje y todos los
pormenores del sacrificio..”
Finalmente Ana se arrepiente por ella y por su marido de la decisión qua ha
tomado pero, como ya ha hecho la promesa ,no puede echarse atras.La unica
salida seria que hubiera lluvia y se suspendiera la procesion pero asi no fue.
“ También Ana miró al cielo muy de mañana, y sin poder
remediarlo pensó ¡si lloviera! Lo deseaba y le remordía la conciencia de este
deseo. Estaba asustada de su propia obra. «Yo soy una loca -pensaba- tomo
resoluciones extremas en los momentos de la exaltación y después tengo que
cumplirlas cuando el ánimo decaído, casi inerte, no tiene fuerza para querer».”
“«¡Y ahora, cuando era llegado el día, cuando se acercaba la
hora, se le ocurría a ella dudar, temer, desear que se abrieran las cataratas
del cielo y se inundara el mundo para evitar el trance de la procesión!».”…
“Ana pensaba también en su Quintanar. Todo aquello era por
él, cierto; era preciso agarrarse a la piedad para conservar el honor, pero ¿no
había otra manera de ser piadosa? ¿No había sido un arrebato de locura aquella
promesa? ¿No iba a estar en ridículo aquel marido que tenía que ver a su esposa
descalza, vestida de morado, pisando el lodo de todas las calles de la
Encimada, dándose en espectáculo a la malicia, a la envidia, a todos los
pecados capitales, que contemplarían desde aceras y balcones aquel cuadro vivo
que ella iba a representar?”.
sábado, 21 de junio de 2014
el amor en la poesìa del siglo XVIII
El amor en
la poesia del siglo XVIII
La poesia
del siglo XVIII tuvo una gran importancia en el mundo literario. En
la variedad de temas que se encuentran en los poemas de esta época unos de los
mas importantes son el amor y las mujeres. Gracias a su escritura el poeta puede expresar sus
sentimientos ,sean estos positivos o negativos.
“a los ojos
de Dorisa” es un poema de Nicolás Fernandez de Moratin ,nacido en Madrid cursó estudios
en el colegio de los jesuitos y posteriormente estudió en la universidad de
Valladolid. Fue fundador de la tertulia de la “fonda de San Sebastiàn” donde se
reunìa con otros escritores y sólo se permitìa hablar de teatro,toros,amores y
versos.
En su poema
habla de los ojos de esta mujer que él vió una “noche feliz”,la belleza de
estos ojos es tan fuerte que él se queda mudo a su vista. El amor ,en este
poema , se relaciona a los prados que “abril matiza” con nuevos flores ,toda la
naturaleza participa cantando este sentimiento. Estos ojos son tan llenos de
luz que el autor nos dice que cuando los vee se ciega y pide piedad
“Piedad,
hermosas
lumbres
divinas,
de quien
amante
os
solemniza.”
Parece que
hay un contraste en el autor al que le gusta esta sensación de amor pero tiene
miedo de esta atracción tan fuerte que desvia.
Otro poema
en el que aparece el tema del amor es “el idilio VI a Galatea” de Gaspar Melchor
de Jovellanos. Este escitor ha dedicado
muchas obras a esta ninfa y eso se puede ver gracias a las palabras “a la
misma” que aparecen al principio del poema.
Aqui canta
la belleza que exhibe su Galatea en el momento del despertar.
“No sale más
galana
por las
doradas puertas
de Oriente,
del anciano
Titón la
esposa bella,
que sales tú
a mis ojos, 5
oh dulce
Galatea,
cuando a
gozar del día
el blando
lecho dejas;
ni más
resplandeciente
su cara al
cielo enseña 10
la plateada
luna,
que el tuyo
tú a la tierra,
do imprimen hoy tus plantas
Entre los
versos 15 y 40 hace una descripción de la mujer, habla de la frente que brilla
con la luz de la manana ,de las cejas negras ,de su voz y ,como en el poema
analizado anteriormente, aqui tambien el tema de los ojos y de sus luz es muy
importante.
“¿Quién me
dará que junte
del sol las
luces bellas, 30
las sombras
de la noche
y el fuego
de la esfera,
para pintar
los brillos,
la gracia y
la viveza
de tus divinos ojos,
35
oh dulce Galatea?
Absorta el
alma mía
los mira y
los contempla,
sus luces la
embriagan,
sus llamas
la penetran.”.
Para la
descripción de las mejillas, los labios, la boca y el seno toma metáforas
lexicalizadas de Góngora y al final de la obra se puede encontrar su
reelaboración del mito de Anajarete de Garcilaso.
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